Segundos platos · Carnes · 🪙 Barata · Sin horno

Albóndigas en salsa

Las albóndigas en salsa son el plato que más huele a casa. La receta tiene dos partes: una masa de carne picada que quede tierna (el pan remojado en leche es el truco) y una salsa de verduras y vino blanco que se tritura hasta quedar fina.

· Receta propia de Sartenazo

  • 25 minPreparación
  • 35 minCocción
  • 1 hTotal
  • 4Raciones
  • MediaDificultad
  • BajoCoste
Ir a los pasos

Lleva su tiempo, pero casi todo es cocción tranquila. Y como se congelan de maravilla, merece la pena hacer el doble.

Paso a paso

  1. Remoja el pan en la leche 5 minutos y escúrrelo apretando ligeramente. En un bol, mezcla la carne con el pan, el huevo, un ajo rallado, el perejil, la sal y pimienta. Amasa con las manos solo hasta que se integre; no la trabajes de más.

  2. Con las manos húmedas, forma unas 24 albóndigas del tamaño de una nuez grande (unos 25 g). Pásalas por harina y sacude el exceso.

  3. Calienta 100 ml de aceite en una sartén a fuego medio-alto y fríe las albóndigas en tandas, 2 minutos por tanda, solo hasta que estén doradas por fuera. Resérvalas en un plato; terminarán de hacerse en la salsa.

  4. Para la salsa, pica la cebolla, la zanahoria y los dos ajos restantes. En una cazuela, calienta el resto del aceite y sofríelos a fuego medio 10 minutos, hasta que estén muy blandos.

  5. Añade el tomate y cocina 2 minutos. Vierte el vino, deja hervir 1 minuto y añade el caldo y el laurel. Cuece 10 minutos.

  6. Retira el laurel y tritura la salsa con la batidora hasta que quede fina. Devuélvela a la cazuela, prueba de sal e incorpora las albóndigas.

  7. Cuece a fuego bajo, tapadas, 15 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando para que no se peguen. La salsa debe espesar y cubrir las albóndigas. Sirve con patatas fritas, arroz blanco o pan.

Consejos para que salga perfecta

  • El pan remojado en leche es lo que hace la albóndiga tierna. Sin él, la carne se compacta y queda seca.
  • No las frías del todo: solo dorarlas. Si se cocinan en la sartén, llegan secas a la salsa.
  • Haz una albóndiga pequeña de prueba, fríela y pruébala para ajustar la sal antes de formar todas.
  • La salsa triturada queda fina y sedosa; si prefieres ver la verdura, no la tritures y pica todo más pequeño.

Variaciones

  • Con tomate: sustituye el caldo por 400 g de tomate triturado y cuece la salsa 20 minutos. La versión de los niños.
  • Con guisantes: añade 150 g de guisantes congelados los últimos 10 minutos de cocción.
  • De pollo o pavo: usa carne picada de ave con una cucharada más de pan y leche, porque es más seca.
  • En salsa de almendras: añade al triturar 40 g de almendras tostadas y una pizca de azafrán. Es la versión de celebración.

Conservación

  • En la nevera, con su salsa, duran 4 días y están mejor al día siguiente.
  • Se congelan perfectamente hasta 3 meses, ya guisadas con la salsa. También puedes congelarlas crudas, formadas, sobre una bandeja y luego en bolsa.
  • Recalienta a fuego suave, tapadas, con un chorrito de agua si la salsa ha espesado.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se deshacen mis albóndigas al freír?

Por exceso de líquido en la masa o por falta de huevo. Escurre bien el pan remojado, usa un huevo por cada 600 g de carne y rebózalas en harina. Enfriarlas 15 minutos antes de freír también ayuda.

¿Qué carne es mejor para las albóndigas?

Una mezcla al 50 % de ternera y cerdo: la ternera da sabor y el cerdo, jugosidad. Solo ternera quedan más secas; solo cerdo, más grasas.

¿Se pueden hacer albóndigas al horno en vez de fritas?

Sí: colócalas en una bandeja con papel, píntalas con aceite y hornea 12 minutos a 200 ºC antes de pasarlas a la salsa. Son algo menos jugosas pero más ligeras.

¿Cuántas albóndigas salen y cuántas por persona?

Con 600 g de carne salen unas 24 albóndigas de 25 g, que son 6 por persona como plato principal con guarnición.

Usamos cookies propias necesarias y, si lo aceptas, cookies de publicidad de Google. Más información.