Tortilla de patatas
Jugosa por dentro, dorada por fuera y con cebolla pochada. La receta de casa, con el truco del vuelta y vuelta.
40 recetas propias de cocina española y mediterránea. Filtra por tipo de plato o busca por ingrediente.
Jugosa por dentro, dorada por fuera y con cebolla pochada. La receta de casa, con el truco del vuelta y vuelta.
El plato de cuchara de toda la vida: lentejas pardinas con chorizo, verduras y un sofrito con pimentón. Una sola olla.
La sopa fría de tomate que salva cualquier verano: 15 minutos, batidora y nevera. Fresca, ligera y llena de verdura.
El plato salvavidas de entre semana: pasta con salsa de tomate casera, chorizo y queso rallado. Gusta a todos.
Una paella mixta de pollo y gambas para el domingo, con sofrito, caldo caliente y su socarrat. Sin complicaciones.
Pollo troceado dorado con mucho ajo, vino blanco y laurel. Una salsa para mojar pan sin parar y 35 minutos de reloj.
Lomos de merluza en una salsa de ajo, perejil y vino blanco ligada con harina, con almejas o guisantes. Cazuela vasca de 30 minutos.
Albóndigas caseras de ternera y cerdo, tiernas y jugosas, en una salsa de cebolla, zanahoria y vino blanco. Receta de madre.
Cremosas por dentro, crujientes por fuera: bechamel espesa con jamón, reposo en nevera y fritura corta. Salen unas 24.
Patatas fritas en dados, crujientes, con una salsa brava de pimentón hecha sin tomate, al estilo madrileño. La tapa reina.
Más denso y cremoso que el gazpacho: solo tomate, pan, ajo y aceite. Se corona con jamón y huevo duro.
Suave, ligera y lista en media hora. Sin nata: la cremosidad la dan el calabacín, la patata y un buen batido.
Patata, zanahoria, huevo, atún y mayonesa, con el punto justo de cremosidad. La tapa que todo el mundo repite.
Arroz blanco, salsa de tomate, huevo frito con puntilla y plátano frito. El plato de la infancia en 30 minutos.
Pimiento, calabacín, cebolla y tomate pochados despacio hasta que se funden. Con un huevo frito encima es una comida.
Fabada con fabes de bote, chorizo, morcilla y panceta en 45 minutos. Sabor de domingo asturiano un martes cualquiera.
Caldo casero de pollo con verduras, fideos finos y trocitos de pollo. La sopa que cura resfriados y malos días.
Garbanzos cocidos salteados con espinacas, ajo, pimentón y comino. Una tapa sevillana convertida en cena de 25 minutos.
Judías verdes y patatas cocidas, rehogadas con ajo y jamón. El primero ligero de toda la vida, listo en 30 minutos.
Patatas chascadas guisadas con chorizo, pimiento choricero y pimentón. Un plato único de cuchara con cuatro ingredientes.
Dos huevos, sal, mantequilla y 3 minutos. La técnica para que quede jugosa, enrollada y sin dorar: la cena más rápida.
Pollo entero al horno con limón, ajo y hierbas, sobre una cama de patatas y cebolla que se hacen en su jugo. El del domingo.
Filetes de pollo o ternera finos, con un empanado de huevo y pan rallado crujiente que no se despega. El clásico del táper.
Patatas fritas en bastones, huevos fritos con la yema líquida y jamón ibérico por encima. Se rompen en la mesa y se moja pan.
Lomos de bacalao en una salsa de tomate casera con cebolla, ajo y pimiento. Un guiso de pescado sencillo que se hace en 35 minutos.
Dorada entera al horno sobre patatas panadera con cebolla, ajo, vino blanco y limón. El pescado de celebración más fácil.
Dados de magro de cerdo guisados despacio en salsa de tomate con cebolla, ajo y vino. Tierno, para tapa o para plato con patatas fritas.
Filetes de lomo de cerdo a la plancha con pimientos verdes fritos y ajo. Una cena de 20 minutos con sabor a bar de carretera.
Hamburguesas de ternera jugosas con solo carne, sal y pimienta, hechas a la plancha. Cómo formarlas y el punto exacto.
Champiñones salteados a fuego vivo con ajo, perejil, guindilla y un chorrito de vino blanco. Tapa de 15 minutos.
Gambas en aceite de oliva con ajo laminado, guindilla y perejil, hechas en 3 minutos en cazuela de barro. Con pan, obligatorio.
Anillas de calamar tiernas con un rebozado ligero y crujiente de harina y huevo, con un toque de cerveza. Con limón.
El bizcocho de las medidas del vaso de yogur: 1, 2, 3. Esponjoso, alto y sin báscula. El primero que aprende todo el mundo.
Flan de huevo casero al baño maría, con caramelo hecho en casa. Sin agujeros, firme y sedoso: el postre de domingo de toda la vida.
Natillas de huevo espesas y sedosas, con canela y limón, hechas al fuego en 15 minutos. Con su galleta encima, como en casa.
Arroz con leche cremoso al estilo asturiano, cocido despacio con canela y limón hasta que el grano se deshace. Con azúcar quemado encima.
Torrijas de leche con canela, empapadas, rebozadas en huevo y fritas en aceite de oliva. Crujientes fuera y cremosas dentro.
Cuadraditos de crema de leche cuajada, rebozados y fritos: crujientes fuera y cremosos dentro. El dulce de las abuelas del norte.
Crema de yemas con canela y limón, cuajada al fuego y con la costra de azúcar quemado que cruje al romperla con la cuchara.
Magdalenas de limón con copete alto, esponjosas y con aroma a desayuno de pueblo. El truco: masa fría y horno muy caliente.
No hay recetas con esa búsqueda. Prueba con otro ingrediente o mira todas las recetas.
Sartenazo no es una enciclopedia: es la libreta de recetas que uno quiere tener en la cocina. Platos de cuchara, tortillas, pescados en salsa, tapas de bar y postres de abuela, con cantidades comprobadas y tiempos reales, sin introducciones interminables.
Cada receta incluye consejos para que salga bien a la primera, variaciones para aprovechar lo que tengas y cómo conservarla. Y si cocinas para más o menos gente, el escalador de raciones hace las cuentas por ti.
Recetario actualizado el .