Lo que la hace especial es el majado: ajo y pan fritos machacados con pimentón, comino y un poco de vinagre, que espesa y perfuma el guiso. Es vegana sin pretenderlo y gusta hasta a quien no come verdura.
Paso a paso
Lava las espinacas si son frescas y escáldalas 1 minuto en agua hirviendo con sal; escúrrelas bien apretando y pícalas gruesas. Si son congeladas, descongélalas y escurre toda el agua.
Pela los ajos y lamínalos. En una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio y fríe los ajos con el pan hasta que ambos estén dorados, unos 3 minutos. Saca a un mortero y deja el aceite en la sartén.
Machaca en el mortero el ajo y el pan con el pimentón, el comino, el vinagre y una pizca de sal hasta formar una pasta. Si no tienes mortero, tritura con la batidora con un chorrito del agua.
En el aceite de la sartén, a fuego medio, saltea las espinacas 2 minutos para que pierdan el agua que les quede.
Añade los garbanzos escurridos y enjuagados, el majado y el agua o caldo. Mezcla bien y cuece a fuego medio-bajo 8-10 minutos, hasta que la salsa espese y envuelva los garbanzos.
Prueba, rectifica de sal y añade pimienta. Sirve caliente, con un hilo de aceite y, si quieres, unos picatostes por encima.
Consejos para que salga perfecta
- Escurre las espinacas a conciencia: el agua que suelten aguaría el guiso y diluiría el majado.
- No te saltes el comino: es lo que da el sabor característico a este plato de origen morisco.
- El pan frito en el majado es el espesante natural. Si quieres más cuerpo, añade otra rebanada.
- Un huevo frito o escalfado encima lo convierte en una cena completa.
Variaciones
- Con bacalao: añade 200 g de bacalao desalado en lascas los últimos 5 minutos. Es el potaje de vigilia de Semana Santa en versión exprés.
- Con jamón: unos taquitos de jamón salteados al principio le dan un fondo más contundente.
- Con tomate: añade 2 cucharadas de tomate triturado al saltear las espinacas para una salsa más roja y suave.
- Picante: una guindilla cayena frita con el ajo o pimentón picante en lugar del dulce.
Conservación
- En la nevera, en un recipiente cerrado, dura 3 días y está mejor al segundo. Recalienta en sartén o microondas con un chorrito de agua.
- Se congela bien hasta 3 meses, aunque las espinacas quedan algo más blandas.
- También se come templado o frío, como tapa.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden usar garbanzos secos?
Sí: remoja 350 g de garbanzos 12 horas y cuécelos 1,5-2 horas (o 25 minutos en olla rápida) con una hoja de laurel. Luego sigue la receta desde el paso 2.
¿Espinacas frescas o congeladas?
Ambas funcionan. Las frescas tienen mejor textura; las congeladas son más baratas y están siempre a mano. En los dos casos, escúrrelas muy bien.
¿Este plato es vegano?
Sí, tal y como está escrito es completamente vegetal, y además es un plato muy completo en proteína gracias a los garbanzos.
¿Puedo hacerlo sin pan?
Sí. Para espesar, aplasta un puñado de garbanzos con el tenedor y mézclalos con el majado. Queda igualmente cremoso y sin gluten.